Archivo mensual: abril 2010

“Aquí la lencha soy yo”

No sé si ya hayan visto un poco de esta nueva serie-novela mexicana, llamada Las Aparicio. Pues si no han oído hablar de ella es porque básicamente viven bajo tierra, porque desde hace unos meses, cuando salió el promo de la serie con unas chavas agarrándose besándose en la cama, el mundo gay mexicano e internacional comenzó a revolotearse con ansiedad.

La otra vez, a pesar de que estaba cargadísima de tarea para la semana, encontré el primer capítulo de la serie, y me puse a verlo. Hasta eso que me fue gustando y todo, se me hizo… chistosita la historia y así, pero pues obviamente yo quería ver a las lenchas xD. LO malo es que en una entrevista reciente, una de las actrices (ahorita vamos a ella), declaró que la historia lésbica iba a tardar en desarrollarse un poco. Lo que namezne entendió: no se van a besar hasta dentro de dos meses.

Así que mientras veía el primer capítulo, prestaba cuidadosa atención a las partes en donde salían Julia (Liz Gallardo) y… oh, Mariana (Eréndira Ibarra). Julia me pareció un personaje con muchísimo potencial, siento que es, por obvias razones, la mujer con la que las jóvenes más se van a poder identificar, y su historia es, para mí, de las más orginales, y de las que menos se han contado en la televisión. Pero bueno, en el primer capítulo lució porque su wey le puso el cuerno y luego le pidió que se casara con ella. Ella pasó casi todo el tiempo desahogándose con su MEJOR AMIGA, Mariana y maldiciendo a los hombres, y diciendo que por qué ella (Mariana) no era un hombre.

Justo esto discuten en una de las últimas escenas de ese capítulo. Están medio briagas, y Julia se vuelve a quejar. Entonces le pregunta a Mariana, una vez más que por qué no es hombre. Ésta le responde que si lo fuera ella no la querría (¿premisa de la historia, quizá?) y en eso…  ¡zaz! que la Julia se le lanza a la Mariana y pues la Mariana, haciendo honor a su nombre, no desaprovecha. Buena escena, es la segunda de las más creíbles que he visto en México. Pero justo cuando Julia está en el cierre del pantalón de Mariana, ésta última le dice que psss qué pasó, que se calme… y entonces suelta la frase que yo me encargaré se vuelva é-pi-ca: “Aquí la lencha soy yo”.

Ahora, veamos dos cosas grandiosas acerca de estas palabras. Uno, es la mejor forma de salir del clóset para los televidentes, porque nótese que nunca había si quiera mencionado su homosexualidad. Y dos, ¡dijeron “lencha” en televisión abierta! La palabra “lencha” y yo tenemos una larga y divertida historia que culmina en el presente momento de mi vida en la que descubro que es la mejor palabra para describir a una chica lesbiana, y que además es súper útil porque se puede convertir en sustantivo; así que al acto de ver películas de lesbianas, le digo lenchadas. Pero volvamos a la serie en cuestión.

Después de ver esta escena decidí que amo a Mariana. Y también amo a Eréndira Ibarra por ser tan sexy. De verdad, de verdad, de verdad… espero verla más por este programa. Y es que me encantó toda su actitud, como medio valemadres pero de amiga incondicional. Aunque se nota que en realidad si le tiene ganitas a su “best friend”. Je je, bueno, eso está abierto a interpretación.

A sí que ahí queda la premisa de lo que seguramente será un complicada y dramática relación… por no mencionar, REALMENTE interesante, ¿no creen? Bueno pues yo seguiré viendo esta serie… cada que pueda, porque tenían que ponerla como novela… todos los días. Pero ya vienen vacaciones así que hay posibilidades. Ah y sólo he visto el primer capítulo porque he estado de tour por el Golfo de México xD

Díganme ¿qué les ha parecido si es que ya la vieron?

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¡Pero tenía que ser Silver!

La otra vez empecé a retomar 90210 (y me refiero a que comencé a seguir la historia gay de  la que últimamente tanto se ha hablado) y descubrí que tengo lo que yo llamo “sentimientos mezclados” al respecto.

Esque verán… Cuando yo empecé a ver 90210, en su primera temporada, desde el primer momento la serie me pareció una versión con más producción de South of Nowhere. Ajá, la serie de Spashley. Y es que al principio teníamos a Spencer, digo, Annie, llegando a una Los Angeles, después de haberse criado en un lugar pequeño. Ahí la recibía una chica “outsider”, que no se lleva con los demás, pero que compagina inmediatamente con Annie. ¿Algún parecido aún?

Entonces, lo que corresponde aquí es insertar la comparación de Silver (la chica outsider que hace migas con la protgonista) con… Ashley. Sí, la Ashley “sin etiquetas” rompe-corazones de chicas. Pero pooos… la vida no es justa y Silver terminó andando con el hermano de Annie, se volvió loca, y namezne dejó de ver la serie. Hasta ahora.

Mi punto es que Silver tenía más pinta gay para mi gusto. Ahora, la chica que ahora “convirtieron”, Adrianna, tiene un pasado más heterosexual. ¡Estuvo embarazada, por dios! Y no estoy dicendo que la gente no pueda cambiar, sólo que en lo personal como que no me cuadran las cosas. Así que… mi queja es ¿por qué no Silver? Era el personaje (originalmente) perfecto.

Quizá aun haya esperanza. Digo, por lo que tengo entendido, ahora Adrianna y Silver ya son como super amiguis ¿no?

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El abuelo buena onda

Vuelvo a justificar esta aventura con lo de las hormonas xD. Déjenme.

No hay nada mejor que volarte un entrenamiento de basket para ir a casa de tu chica. Sí, además de ser muy divertido… ok, no se me ocurre nada más. Simplemente es divertido. La cosa es que mi chica vive en un pequeño departamento, y su mamá nunca está más que en la noche. Bueno, pero eso no significa que la dichosa vivienda permanezca sola todo el día. No, desafortunadamente no es así.

En las mañanas y las tardes está su queridísimo abuelo. Es un señor buena onda, hasta eso. Sí, buena onda es algo que lo puede describir. ¿Les cuento una aventurilla? La primera vez que fui estábamos en el cuarto de su mamá… y en eso, ¡que llega el abuelo! Digamos que ninguna de las dos estaba en condiciones de ser vista por el señor, así que nos apresuramos a ponernos presentables y ella bajó a saludarlo. Entonces le dijo así como “ahhh y está una amiga aquí arriba… viendo… ahm, tele”. Simón. Yo lo saludé correctamente como debía de ser, y procedimos a irnos de ahí. Ah, y el señor me dio un poco de pan antes… no sé si capten el chiste, pero es una ironía muy graciosa.

Hoy nos volamos entrenamiento para ir a su casa. Y es que niñas, el jueves cumplimos 7 meses. Creo… Bueno, el punto es que fuimos a convivir un rato,  y pues obviamente estaba su abuelo. Lo saludé y todo y nos subimos a su cuarto. Hubo dos veces que el señor interrumpió (por así ponerlo) para darle unos mensajes a mi chica.

Pero eso no es lo gracioso. Lo bueno vino al final. Ya cuando me iba, yo muy cortés fui a despedirme, y le dije “ya me voy”. Él sonrió un poco y me contestó: “¿ya terminaron?”. Yo soy muy malpensada, así que me aguanté la risa y me voltée, sólo contestando un vago sí. Pero él continúo: “‘¿terminaron su trabajo?”, y cuando vi su cara vi una sonrisa burlona que básicamente decía, “lo sé todo… y me burlo de ustedes”. Así que yo sólo corrí a donde estaba mi chica y grité así como “¡seeeh!… ya vámonos”. Cuando le conté a ella, se rió mucho, pero también tuvo un poco de miedo.

Y es por eso que digo que el abuelo puede ser perfectamente descrito como “buena onda”. ¿Alguna anécdota similar? Espero no juzguen mis aventuras… pero soy adolescente, ¿qué esperaban? 😛

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La tercera es la vencida… ¿o era la séptima?

Empecemos esto recordando mi súper crush/obsesión con Ellen Page.

Ahora, prosigamos a recordar mi otra súper obsesión con su nueva película (bueno, nueva entre comillas porque en Estados Unidos se estrenó como desde octubre)… Whip it! Síp, la película dirigida por Drew Barrymore, que promocionaron con fotos de Ellen y Drew besándose, que según esto nunca se iba a estrenar en México pero que después dijeron que sí (hace como 2 meses) y nunca llegó. Esa Whip it! Quizá lo recuerden, pero yo puse en este blog que la fecha de de estreno que anunciaban los cines era como el 12 de febrero, y luego la cambiaron para el 18 o algo así. Total que llegó marzo y la dichosa película no apareció por ninguna parte.

La otra vez fui al cine con mi chica y había un poster de Chicas sin Freno, alias Whip it!. Pero como ya había aprendido de lo anterior, llegué a la conclusión de que era un póster viejito que seguro estaban a punto de quitar. Y Whip it! nunca llegaría a las pantallas grandes aquí. Sin embargo, al día siguiente volví a ir al cine, esta vez con mi familia. Durante los trailers que pasaron antes de la película, vi dos segundo de algo que me parecía muy, pero muy familair: ¡Así era como emepezaba el trailer de Whip it!! Yo me emocioné muchísimo y tuve un pseudo-ataque de emoción, que a mi hermana no le cayó muy bien. Pero en fin, la cosa es que después chequé en internet y había una nueva fecha de estreno: 09 de abril.

Así que ayer, 10 de abril (porque el viernes no pude ir) por fin llegó el momento: fui a ver Whip it!. Cabe mencioanr que a esas alturas ya no me importaba si la película estaba buena o no, yo sólo quería verla. Yo sólo quería ver a Ellen Page de nuevo en la pantalla grande. Y déjenme decirles, que no decepcionó.

Realmente me gustó muchísimo la película. Está muy divertida y tiene un buen mensaje, que en lo personal es algo en lo que no he creído a lo largo de mi vida, pero tan está buena la película que incluso consideré en hacerle caso al mensaje. Además… ¡Ellen Page en mini-short! ¡Patinando! ¡Con un tank-top increíblemente sexy! ¡Patinando! Je, lo siento, es que casi muero cuando veo esa primera escena de ella practicando con la vestimenta antes mencionada en su calle. Wow.

Así que les recomiendo que la vayan a ver. Es una película súper gay, empezando por el deporte, y hay unos que otros detallines medio gais 🙂

Soy feliz, por cierto.

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Lunes de trauma musical: Never forget you

Como quizá algun@ pudieron haberse imaginado, la semana pasada fue de descanso para mí y otras cuantas personas más. Así que pós no hubo posts, jeje. De todas formas ya estoy aquí de nuevo, lista para divagar un poco más.

Un día de la semana pasada, creo qu fue el miércoles, fui al trabajo de mi papá. Aw, si supieran hace cuanto no hacía eso. En fin, fue un día muy feliz. De camino (nótese que está un poco lejos la oficina) pusimos la radio. Justo cuando llegábamos al estacionamiento empezó una canción que ya había escuchado dos veces en esa misma estación y me había gustado bastante. Recordaba que se llamaba algo con “forget you”, pero no sabía cuál era exactamente el nombre.

A mi hermana también le gustó bastante y las dos a gritos impedimos que mi papá apagar el coche. Y saben, algo así como “¡NOOOOOO! ¡Préndele! ¡Préndele!… Yeii”. Mi padre, por supuesto, no se atrevió a hacer lo contrario, porque ¿quién puede contra el poder y la furia de dos hijas bastante molestas? Como sea, el punto es que alcancé a oír el corito, que de decía más o menos como “I’ll never forget you… They said we’d never make it, my sweet joy…. always remember me”. Así que asumimos que se llamaba “I’ll Never Forget You”. Cabe mencionar que lo que más me llamó la atención, desde el principio era que tenía un ritmo medio “antiguo”, como de esas canciones que cantaban Dreamgirls en los 60’s. Pero al mismo tiempo tenía como un toque moderno, de rock alternativo… algo muy sutil. ¿Raro, no?

Cuando llegamos a la oficina buscamos en YouTube la canción y descubrimos que en realidad se llamaba sólo “Never Forget You” je je. Pero da lo mismo, porque luego llegué a mi casa, la bajé, la puse en mi bendito i-pod y desde ahí la he escuchado como 3 veces al día. Ge-nial, se los digo. Además, me parece muy alegre, recuerda un amistad que ha perdurado, y tiene un tanto de sentido del humor en la letra.

Espero que les guste, es de esas canciones raras que te da gusto haber encontrado. Cuénteme su opinión. Con ustedes… Noisettes.

Uy, y el video también me agradó bastante 🙂

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